

Ayer disfrutamos muchisimo, nos lo pasamos genial y conversamos entre el vino, con el vino y muy bebidos. Las experiencias supertops de Ciriaco se examinaban ante todos al desnudo, en bateria y sin red. ¿que aprendimos? a amar el vino, ¿de que hablamos? del vino?. Ciriaco nos contó sus batallitas, curiosidades de los modos y maneras de elaboración, pero lo más interesante fué que se confeso creador de vinos, hasta anoche un extraño pudor parecía que le impedía sumir su estatura propia, felicidades¡. Los vinos fueron muy interesantes casi un regalo, y ninguno nos dejó indiferente. Cada uno tenia una personalidad, cada uno contaba una historia y cada uno se expresaba a su manera. EL rioja de Briones y HAro se expresaba como un burdeos, el SuperEnder rompia nuestros paladares con quintales de explosión, el yy4 del somontano del sobarbe era una mezcla de sutileza y sensualidad, pero el que nos movia a la conversación y al disfrute fue el Calatayud, Ciriaco nos confesó su enamoramiento de estas tierras y gentes y al poco entendimos porque: pasión, historia, complejidad. Lo mejor fue que Ciriaco nos confesó que estos vinos de 300 o 400 euros no los ah creado para venderlos ,los ha creado para aprender a hacer y disfrutar de buen vino y poder hacer mejores vinos de tres o cinco o diez euros. Para que esos vinos modestos tengan, tambien, alma, personalidad, una historia que contar a quien se acerque y escuche la musica de su rotar en la copa. Gracias por esta jornada de disfrute a Ciriaco y gracias a los participantes, casi medio centenar, por acercarse a comprender y escuchar las historias embotelladas de Ciriaco